5 comentarios

Pequeño diario de a bordo #03


Aunque lo parezca, aún no me he muerto. Ahora que con la primavera los certámenes surgen como setas, yo también estoy empezando a sacar mi cabeza del caparazón. XI Certamen de Artes Plásticas Isaac Díaz Pardo, Premi Miquel Casablancas, Muestra Injuve 09, Becas Fundación Marcelino Botín... todas excusas más o menos útiles para obligarme a buscar ese hueco perdido en el que sentarme a crear. Durante años la creación fue mi rutina, con sus meses de barbecho, sus jornadas de bucear entre imágenes y sus días y días sentado dibujando. Ahora que mi rutina son ocho horas en una empresa, la relación con el momento creador se ha tornado un problema casi de estado. De todas maneras, pese a los trompicones, tengo el placer de enseñaros mi primera pieza casi terminada en varios meses, y de paso me voy a permitir contaros abiertamente en qué ando en este momento.
Básicamente tengo tres líneas de trabajo/investigación abiertas, que se pueden resumir en tres grandes series de dibujos. La primera, que entronca directamente con mi trabajo anterior, sería una suerte de dibujos agrupados bajo el tema de los arquetipos femeninos, y que reune piezas por terminar comenzadas durante la segunda mitad del 2008. Temáticamente son obras que buscan atrapar los infinitos matices del prisma femenino, a veces con ternura, otras con deseo y otras con ironía.
La segunda es una serie cuyo título de trabajo sería "No es tan fácil llevar bragas". Esta serie surge de una labor casi entomológica que comenzó coleccionando imágenes de braguitas abandonas en lances sexuales furtivos. Estas braguitas (sucias o casi estratégicamente colocadas) remiten desde su caracter objetual a las historias que las precedieron. Digamos que es una manera de seguir hablando de los sujetos (uno de los temas angulares de mis piezas) y de sus relaciones no desde la presencia, sino desde la ausencia de éstos.
La tercera, la más reciente, y por tanto más en pañales, es una serie compuesta casi únicamente por personajes masculinos, cuyo título provisional es "Los chicos no lloran". En ella nos encontramos hombres en construcción, post-adolescentes intentando abrazar con todas sus dificultades su masculinidad y ese mundo adulto del que creen tener todas las respuestas.
Así que ya veis, no estoy muerto. Sigo trabajando para que en breve podais contemplar las pequeñas historias que quiero proponeros...